Aves: La muda

La muda es un proceso normal e inevitable por el que pasan las aves y el cual debemos conocer.

Todos los pájaros tienen que realizar una renovación del plumaje cada cierto tiempo. Esto se debe a que, como vimos en el artículo sobre las plumas, se trata de estructuras no vivas y sin capacidad de regeneración. Esto quiere decir, por tanto, que es necesario mudar, ya que al desgastarse pierden su función.

El proceso de la muda

El proceso de la muda sigue unos patrones; es decir, que no se produce al azar. Se produce por partes o sectores. Además, se produce de tal forma que evita formar espacios demasiado grandes en las alas.

Cuando una pluma comienza a salir desde el folículo, va empujando a la antigua. De esta forma, una va creciendo y la otra va saliendo hasta producirse la caída de la misma. Aún así, la pluma antigua no cae hasta que la nueva ya ha salido y crecido un poco.

La duración y el periodo de muda varía entre unas especies y otras. Cada especie la adecua a su estilo de vida debido a que conlleva un gran esfuerzo energético. En cuanto a los ciclos, también cambian. Hay aves que mudan varias veces al año y otras que para cambiar el plumaje en su totalidad tardan más de un año. Las horas de luz y la temperatura influyen directamente en el inicio de renovación de las plumas (fotoperiodo).

La primera muda de un ave es la del paso del plumón al plumaje juvenil. Posteriormente, cambiarán al plumaje del adulto. Un ejemplo de estas primeras mudas que todos tenemos en mente, son los patos.

Las plumas no son las únicas que sufren este proceso de muda. También las escamas de las patas y el recubrimiento del pico. Las garras, en cambio, no se mudan, si no que crecen contínuamente.

Implicaciones energéticas

Como podemos imaginar, la muda tienen importantes implicaciones a nivel energético. Por un lado, la creación de nuevas estructuras conlleva un gasto energético. Pero también, al perder progresivamente las plumas, la capacidad aislante disminuye, por lo que consume más energía para intentar regular su temperatura.

Necesidades nutricionales

Teniendo en cuenta lo que hemos mencionado anteriormente, cabe esperar que la alimentación durante este periodo sea de vital importancia.

Las necesidades proteicas se ven aumentadas. Por ejemplo, el uso de pasta de cría durante la muda es una opción muy buena. Algunas de estas pastas contienen huevo, que es una fuente de proteína excepcional.

Las proteínas están formadas por aminoácidos. Durante la muda, los aminoácidos que están mayormente implicados en el crecimiento normal de la pluma son, en primer lugar la lisina, pero también la cisteína y metionina.

Así por ejemplo la deficiencia de metionina puede provocar líneas de estrés, mientras que la de lisina provoca plumas más débiles.

La cantidad de vitaminas también es un factor importante para el correcto metabolismo durante la muda. Por ello, en muchas ocasiones es necesario complementar.

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Este blog es informativo, en ningún momento sirve como diagnóstico de enfermedad ni como herramienta para medicación de animales que obvien la obligada intervención de un veterinario o un farmacéutico.
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