Síndrome de Noé

¿Has oído hablar alguna vez de este síndrome? ¿Sabes los peligros que conlleva tanto para los animales como para las personas? Hoy dedicamos el blog al síndrome de Noé.

Seguro que conoces a alguien que vive por y para los animales, personas que con su buena voluntad  acogen en sus casas a todos los animales que encuentran, animales sin hogar que en principio pasan a tener unas mejores condiciones. En muchas ocasiones estas personas tienen recursos limitados tanto económicos como de espacio.

En estos casos existe un riesgo que puede llegar a convertirse en un verdadero y muy serio problema.

Un animal una responsabilidad.

Siempre que queramos cuidar de un animal debemos tener esta máxima muy presente.

No podemos dejarnos llevar por la emoción de ayudar a un animal que lo necesita, debemos plantearnos si tenemos los medios suficientes para cuidar de ellos durante todo su vida.

Un animal necesita alimentarse correctamente todos los días, necesita un espacio para el recreo y para descansar, necesita unos cuidados higiénicos, visitas y revisiones al veterinario, puede ponerse malito y necesitar atención urgente,…

¿Qué es el Síndrome de Noé?

Podríamos definirlo como un trastorno de acaparamiento de animales.

Ha sido incorporado hace relativamente poco como trastorno mental de las personas. Se considera una patología psiquiátrica específica.

Esto significa que es considerado un problema real de salud física, mental y también de salud pública.

Es un problema de salud pública debido a que un hacinamiento de animales conlleva problemas de salud que van más allá del núcleo donde se encuentra. Es un foco de infección para el resto de personas que pueden verse afectadas.

¿Quién lo sufre?

La mayoría de la población que sufre este trastorno son mujeres mayores de 45 años y que además viven solas. Pero ojo, esto no significa que sólo pase en estos casos, puede ocurrirle a cualquier persona.

Estas personas se encuentran generalmente, en riesgo de exclusión social y necesitan que les ayuden, aunque en la mayoría de las ocasiones no lo reconocen e incluso se muestran agresivas con el resto de la sociedad.

Nuestra recomendación:

Por lo tanto el síndrome de Noé no solo es un problema para la persona y los animales que lo sufren si no que nos afecta a todos. En el caso de que se detectara una posible situación como esta se puede actuar llamando al teléfono de emergencias 112 para activación del protocolo de servicios sociales.

Alternativas:

Si no puedes hacer frente a los gastos que supone tener un animal a tu cargo, búscale un hogar adecuado. Es lo mejor que puedes hacer por él.

Pregunta a familiares y amigos cercanos.

Casas de acogida: son muy útiles para periodos de tiempo limitados mientras se localiza un hogar definitivo.

Protectoras: habla con alguna protectora ellas te darán la información que necesites.

Si necesitas saber más, ¡ven a vernos a PETuluku!

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